
"Salvar la vida con Alvarez presupone un homenaje riguroso, casi adepto, del alumno hacia el maestro, un tributo a cuyos versos venera, admira y conoce casi de memoria y que han supuesto, a la postre, una extraña donación salvífica, un imperativo argumental para enfrentarse al mundo y sus diatribas". (Javier Asiáin).
Con este poemario-homenaje a José María Álvarez, Alfredo Rodríguez fue finalista del Premio de poesía Adonais en el 2005.